domingo, 7 de marzo de 2010

Sorprendente hallazgo de antimateria extraña en el RHIC de Nueva York

Un equipo internacional de científicos que estudia las colisiones a altos niveles de energía de iones en el acelerador de partículas del Brookhaven National Laboratory, de Nueva York, ha descubierto el antinúcleo atómico de antimateria más masivo encontrado hasta la fecha. Según los investigadores, este hallazgo podría tener consecuencias sin precedentes para la comprensión del universo, pues modificaría el mapa de los núcleos atómicos de los diversos elementos, y también ayudaría a comprender el desarrollo del universo de un estadio inicial de equilibrio entre la antimateria y la materia, hasta el estado actual, en el que la antimateria parece mayormente ausente.

Un equipo internacional de científicos que estudia las colisiones a altos niveles de energía de iones de oro en el Relativistic Heavy Ion Collider (RHIC) afirma haber encontrado evidencias del antinúcleo atómico más masivo descubierto hasta la fecha .

El RHIC es un acelerador de partículas subatómicas de una circunferencia de casi cuatro kilómetros perteneciente al Brookhaven National Laboratory, de Nueva York.

El antinúcleo encontrado es un estado negativamente cargado de antimateria, que es la materia compuesta por antipartículas, o partículas con carga opuesta a sus contrarias.

Este antinúcleo contiene así un antiprotón, un antineutrón y una partícula anti-Lambda, que son partículas subatómicas opuestas al protón, al neutrón y a la partícula Lambda en lo que a carga se refiere.

Consecuencias sin precedentes

Por otro lado, este antinúcleo también sería el primer antinúcleo hallado que contiene un antiquark extraño, informa el Brookhaven National Laboratory en un comunicado.

Las raras características de este hallazgo experimental podrían tener consecuencias sin precedentes para nuestra visión del mundo, explica el físico teórico Horst Stoecker, vicepresidente de la Asociación Helmholtz de Laboratorios Nacionales de Alemania.

Stoeker afirma que la antimateria encontrada abre la puerta a nuevas dimensiones del mapa nuclear (diagrama que describe las características de los núcleos atómicos de los diversos elementos), una idea que hace sólo unos años habría sido considerada imposible.

Por otra parte, este descubrimiento podría ayudar a dilucidar modelos de estrellas de neutrones y también posibilitar la exploración de asimetrías fundamentales en el universo, cuando éste se encontraba en sus estadios iniciales.

Modificación de la tabla periódica 3D

Todos los núcleos atómicos terrestres están formados por protones y neutrones, partículas que a su vez contienen sólo quarks abajo y quarks arriba (los quarks son, junto con los leptones, los constituyentes fundamentales de la materia y las partículas más pequeñas que el hombre ha logrado identificar).

La Tabla Periódica de los Elementos, que es la que se estudia en la escuela, está organizada en función del número de protones de cada núcleo atómico. Esta tabla es la que clasifica, organiza y distribuye los distintos elementos químicos, conforme a sus propiedades y características.
.
Pero los físicos emplean un mapa de los elementos aún más complejo y tridimensional, que incluye no sólo la información sobre el número de protones de cada núcleo atómico, sino también la información sobre el número de neutrones de cada elemento, que puede variar en diversos isótopos.

Además, este mapa en tres dimensiones incluye un número cuántico conocido como “extrañeza”, y que depende de la presencia de un tipo de quarks llamados “extraño” en los núcleos. Los núcleos atómicos que contienen uno o más de estos quarks son conocidos como hipernúcleos.

Para la materia ordinaria, que no posee quarks extraños, el valor de la extrañeza es cero y su mapa es plano. Los hipernúcleos, en cambio, se reflejan en el mapa tridimensional sobresaliendo de éste, por arriba.

El descubrimiento reciente realizado en el (RHIC), de antimateria extraña con un antiquark extraño (un antihipernúcleo), representaría la primera extensión en tres dimensiones a partir del plano del mapa, pero hacia abajo de éste.



Implicaciones del hallazgo

El hallazgo del RHIC tendría diversas consecuencias para la ciencia. Por ejemplo, los científicos afirman que la constatación de la existencia del antihipernúcleo tendría implicaciones para la comprensión de la estructura de los agujeros negros o estrellas colapsadas.

Según Jinhui Chen, otro de los autores de la investigación, las mediciones actuales del RHIC ayudarán a distinguir entre modelos que describen los estados exóticos de la materia presentes en este tipo de eventos estelares, que se producen cuando las estrellas colapsan bajo su propia atracción gravitacional.

El descubrimiento abre, asimismo, las puertas a la exploración de la violación de simetrías fundamentales entre la materia y la antimateria, producidas al inicio de nuestro universo, y que hicieron posible la existencia de nuestro mundo.

Las colisiones en el RHIC reproducen de manera fugaz las condiciones que existieron unos pocos microsegundos después del Big Bang, la gran explosión que se cree dio origen a nuestro universo hace 13,7 mil millones de años.

Tras el Big Bang y en las colisiones núcleo-núcleo provocadas en el RHIC emergieron con igual abundancia quarks y antiquarks. Tras las colisiones del RHIC, en los fragmentos que sobreviven hasta el estado final, la cantidad de materia y de antimateria es casi igual de abundante. Por el contrario, la antimateria parece estar mayormente ausente en el universo actual.

Comprender cómo y por qué hay una predominancia de la materia sobre la antimateria en el presente es uno de las cuestiones principales sin resolver de la física, explican los investigadores. Su solución requerirá de las mediciones que se puedan realizar a las desviaciones sutiles en la simetría perfecta inicial entre materia y antimateria, y que podrían realizarse en el RHIC.

Fuente: Tendencias21.net

jueves, 4 de marzo de 2010

Japón lanza un nuevo tren bala

La firma East Japan Railway Company comunicó recientemente la próxima producción en serie del nuevo modelo de tren bala Shinkansen Serie E6, que se transformará así en el más veloz en ese país asiático. Sobre fines de 2013 el nuevo servicio alcanzará los 320 kilómetros por hora, mientras que ya sobre fines de 2012 llegará a los 300 kilómetros por hora. Al mismo tiempo, las autoridades brasileñas anunciaron la apertura de una licitación para desarrollar el primer tren bala en ese país, con vistas a los Juegos Olímpicos de 2016, a llevarse a cabo en Río de Janeiro.

El nuevo tren de alta velocidad Shinkansen Serie E6, desarrollado por la empresa East Japan Railway Company, alcanzará en 2014 los 320 kilómetros por hora en el recorrido Tokio-Akita, convirtiéndose así en el servicio ferroviario más veloz del país del sol naciente. En tanto, Brasil planea inaugurar un servicio de similares características para los Juegos Olímpicos 2016, aunque algunos ramales ya podrían estar disponibles para el Mundial de Fútbol 2014, que también se disputará en ese país sudamericano.


De acuerdo a una nota de prensa y un informe técnico de la firma East Japan Railway Company, la etapa inicial de producción del nuevo modelo Shinkansen Serie E6 culminaría en julio de este año. De esta manera, sobre la finalización de 2012 el servicio ya estaría en condiciones de circular a una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora.

Asimismo, sobre fines de 2013 estarían concluidos los trabajos técnicos necesarios para que el tren bala alcance una velocidad máxima de 320 kilómetros por hora. Para lograr esta velocidad, que rompería el récord para este tipo de servicios en Japón, el nuevo modelo Shinkansen incorporará diferentes avances tecnológicos.

Es así que la Serie E6 logrará un mejor desempeño ambiental, mejorará el desempeño de los frenos, optimizará sus condiciones aerodinámicas, incrementará el confort con suspensión activa en todos los coches y aumentará la cantidad de pasajeros a transportar, con siete vehículos en cada tren.

Rendimiento optimizado, accesibilidad, seguridad y confort

El nuevo modelo de alta velocidad también se ha preparado para mejorar su rendimiento en las curvas pronunciadas, usuales en el trayecto Tokio-Akita a cubrir. Con un diseño exterior elegante y audaz, en colores rojo y blanco, el Shinkansen Serie E6 presenta algunas características innovadoras en su estética interna.

En este caso, el objetivo ha sido resaltar conceptos como comodidad y confortabilidad, con el propósito de crear un servicio que, más allá del ingrediente de la alta velocidad, esté pensado para satisfacer las necesidades de los usuarios y garantice un viaje cómodo, seguro y placentero.

Justamente para ofrecer una sensación de calma interior, las cabinas de los coches tendrán como color dominante al verde, permitiendo a los pasajeros un viaje de tranquilidad y relax. En el interior de los coches se pretende evocar la paz de la naturaleza, en una sensación similar a la que puede obtenerse al atravesar un enorme campo de cultivo del arroz. Esto, lógicamente, marca una fuerte relación con el estilo de vida oriental.

Vale destacar también que el nuevo modelo incorporará en su diseño características pensadas para incrementar la accesibilidad al servicio, permitiendo el ingreso con sillas de ruedas para todas aquellas personas con movilidad reducida. Los servicios también contarán con un salón de usos múltiples, intercomunicadores de emergencia en las distintas secciones y cámaras de seguridad en toda la estructura, entre otros avances.

Brasil y su tren bala


Por otra parte, en mayo de este año Brasil lanzará la licitación para comenzar las obras del primer tren bala en ese país sudamericano, según informó el sitio Caribbean News. Operadores asiáticos de gran experiencia podrían tener la posibilidad de desarrollar esta nueva infraestructura en Latinoamérica, con un servicio similar a los nuevos trenes japoneses de alta velocidad. La licitación despertó el interés de empresas de China, Corea del Sur, España, Francia y otras naciones con tradición en estos servicios, según informaron las autoridades brasileñas. Sin embargo, las firmas asiáticas correrían con ventaja ya que han demostrado gran rapidez y efectividad para el desarrollo de estas infraestructuras. En China, por ejemplo, se ha inaugurado recientemente un servicio de tren bala que es considerado el más rápido del mundo, uniendo las localidades de Wuham y Guangzhou a una velocidad promedio de 350 kilómetros por hora, aunque es capaz de llegar a los 394 kilómetros por hora. Asimismo, Japón anunció para 2025 el lanzamiento de su primer servicio ferroviario por levitación magnética, que podrá alcanzar una velocidad de 581 kilómetros por hora. El servicio ferroviario de alta velocidad en Brasil deberá estar concluido para los Juegos Olímpicos a realizarse en Río de Janeiro 2016, con una línea que unirá a la ciudad olímpica con Campinas y Sao Paulo, en un trazado de 435 kilómetros. Sin embargo, se prevé que algunos tramos entren en funcionamiento durante el Mundial de Fútbol de 2014.

Fuente: Tendencias21.net

lunes, 1 de marzo de 2010

Crean material fotovoltaico para células solares más efectivo y económico

Un nuevo material fotovoltaico tiene un rendimiento igual al encontrado en las mejores células solares de hoy día, aunque promete ser significativamente más barato. El material, creado por investigadores en Caltech, consiste en una matriz flexible de microcables de silicio absorbentes de luz y unas nanopartículas de metal reflectantes de luz incrustadas dentro de un polímero.

Los modelos computacionales sugieren que el material podría usarse para fabricar células solares capaces de convertir entre un 15 y un 20 por ciento de la energía de la luz del sol en electricidad—a la par con las células de silicio de alto rendimiento actuales. No obstante el material requeriría sólo un 1 por ciento de los materiales usados hoy día, lo que en potencia conllevaría una reducción dramática en los costes. Los investigadores fueron dirigidos por Harry Atwater, profesor de física aplicada y ciencias de los materiales en Caltech.


Lo principal del rendimiento del nuevo material es su capacidad para atrapar la luz. Cuando más tiempo rebote un fotón dentro de la parte activa de cualquier célula solar, más probabilidades existen de que libere un electrón. Todas las células solares de alto rendimiento poseen capas antirreflectantes que ayudan a atrapar la luz. Sin embargo estas células utilizan mucho más silicio y deben extraerse a partir de obleas más grandes, un proceso que genera muchos desperdicios.

“Siempre se ha pensado que la luz podría atraparse usando menos silicio y bajando los costes, sin embargo hasta ahora no ha sido fácil conseguirlo,” afirma Eli Yablanovitch, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad de California, Berkeley, y que no estuvo involucrado con la investigación.
Muchos grupos han centrado su atención en estructuras como las de los nanocables y los microcables para poder solucionar este problema. El material fotovoltáico del grupo de Caltech, que utiliza microcables de silicio, demuestra un nuevo nivel de rendimiento en gran parte debido a la adición de nanopartículas reflectantes.

El grupo de Atwater cultivó matrices de microcables de silicio a partir de un gas sobre la superficie de una plantilla reutilizable. La plantilla dicta el grosor del cultivo del bosque de cables, y el diámetro de cada cable. Las matrices se distribuyen unas separadas de las otras, y si no son sometidas a un tratamiento adicional no consiguen crear un buen material solar. Sin embargo los cables son tratados con una capa antirreflectante y con un polímero elástico mezclado con nanopartículas de alúmina altamente reflectantes. Una vez que el polímero se asienta, el resultado completo se puede pelar como si fuera una pegatina. Más del 90 por ciento del material resultante está compuesto de un tipo de polímero de bajo coste, y la plantilla se puede usar una y otra vez.
“Estos materiales son maleables, aunque tienen las propiedades de una oblea de silicio,” afirma Atwater. Cuando la luz alcanza la superficie solar, empieza rebotar por todas partes, reflejándose en las partículas de alúmina hasta ser absorbida por un microcable



A pesar de que las matrices de microcables son bastante escasas, las partículas reflectantes se aseguran de que se escape muy poca cantidad de luz antes de ser absorbida. El grupo de Caltech aún no ha publicado los detalles del rendimiento del material como parte de una célula solar, aunque el compuesto ha logrado demostrar cifras muy buenas en cuanto a absorción de luz y recolecta de electrones.


“Una célula solar tiene que hacer tres cosas: tiene que absorber la luz, recolectar todos los electrones y generar energía,” afirma Atwater. El material puede absorber un 85 por ciento de la luz del sol que lo alcanza, y un 95 por ciento de los fotones en esta luz generarán un electrón. Hasta que los resultados sean publicados, el grupo de Caltech no hará públicos los resultados en cuanto a generación de energía.

“Lo que resulta más interesante es que podemos usar mucho menos material para crear una célula solar—dos órdenes de magnitud menos,” afirma Yi Cui, profesor de ciencias de los materiales en la Universidad de Stanford. Esto no sólo bajará los costes de los materiales. “Una vez que usemos menos material para la deposición, la línea de manufactura se hace más corta,” explica Cui. Esto tiene dos implicaciones empresariales: debería ser necesario un menor capital de inversión para construir las fábricas necesarias para elaborar las células, y debería ser posible su producción a una cuota más rápida.

En la actualidad el grupo de Atwater está trabajando en la construcción del material fotovoltaico sobre un área más grande, así como en su incorporación dentro de unos prototipos de célula solar. Los resultados publicados hasta ahora proceden de unos experimentos de prueba de concepto utilizando centímetros cuadrados del material. “Tenemos que llevar a cabo el proceso de ingeniería normal y nada glamoroso: fabricar contactos eléctricos de baja resistencia, y crear grandes áreas, de cientos de centímetros cuadrados,” señala Atwater. Añade que aunque el material está elaborado de forma novedosa, se puede fabricar utilizando una combinación de técnicas actualmente bien establecidas y escalables.


viernes, 26 de febrero de 2010

Impresoras de reescritura capaces de borrar y reutilizar documentos impresos

Averiguar cómo reciclar las impresiones comunes de oficina parece haberse convertido en una pasión para los ingenieros japoneses. Si el sistema White Goat que comentamos hace unos días convertía las hojas de papel en papel higiénico, este nuevo producto posee la capacidad borrar los documentos antiguos y reutilizarlos hasta 1.000 veces por cada folio.

La impresora, denominada “PrePeat”, utiliza un cabezal térmico especial sensible al componente plástico de las hojas que permite borrar e imprimir con total calidad. Pero hay un problema, cada impresora tendrá un precio cercano a los 4.000 euros, y las hojas plásticas vendrán en lotes de 1.000 al precio de 2.400 euros, lo que significa un costo de 2,40 euros por cada hoja. Este alto precio significa que sólo las grandes y medianas empresas podrán considerar la compra del PrePeat. Oficinas más pequeñas, así como los consumidores individuales probablemente seguirán con su impresora convencional por ahora.

martes, 23 de febrero de 2010

Logran matar células cancerígenas con “nanoburbujas”

Científicos de la Universidad de Rice, en Estados Unidos, han desarrollado una técnica de tamaño nanométrico que permite detectar y tratar a nivel individual las células enfermas del organismo. Combinando nanopartículas de oro y láser, los investigadores crearon unas nanoburbujas brillantes que permiten rastrear y diagnosticar las células enfermas y que, a su vez, también sirven para hacer estallar las células enfermas. Éste es un nuevo avance de la nanotecnología aplicada a la salud, una ciencia que promete el desarrollo de tratamientos cada vez más específicos. Por Yaiza Martinez.

Un equipo de físicos de la Universidad de Rice, en Estados Unidos, ha desarrollado una nueva técnica para distinguir células individuales enfermas y destruirlas con pequeñas explosiones.

Según publica la Universidad de Rice en un comunicado, para conseguirlo, los investigadores Jason Hafner y Dmitri Lapotko utilizaron láser y nanopartículas (partículas de tamaño nanométrico, es decir, de una milmillonésima de metro) de oro.





Diagnóstico y tratamiento celular

Las nanoburbujas fueron creadas haciendo incidir pulsaciones láser en dichas nanopartículas de oro. Estas burbujas de corta duración son muy brillantes y se pueden hacer de distinto tamaño variando la potencia de la pulsación láser aplicada.

En las pruebas realizadas, con células cancerígenas, los investigadores descubrieron que podían afinar el láser para crear burbujas pequeñas y brillantes que eran visibles pero no dañinas, y también burbujas grandes capaces de romper las células.


Dado que son visibles bajo el microscopio, las nanoburbujas pueden usarse tanto para diagnosticar células enfermas como para rastrear las explosiones que pueden destruir dichas células. La técnica puede servir asimismo para realizar evaluaciones post-terapéuticas sobre el estado celular.

Según explicaron los científicos en un artículo aparecido en la revista especializada Nanotechnology, este método permitiría, de esta forma, combinar el diagnóstico y el proceso terapéutico y, al mejorar las posibilidades selectivas a nivel celular, ofrecería beneficios significativos para la investigación y la curación.

Hafner afirmó que las propiedades mecánicas y ópticas de las burbujas ofrecen ventajas únicas para aplicaciones biomédicas a nivel de las células individuales, e incluso, para trabajar dentro de las células.

Avance esperado

Según Dmitri Lapotko poder tratar las células de forma individual es uno de los avances más esperados de la nanomedicina. Lo que se ha conseguido con este nuevo paso ha sido provocar efectos localizados dentro de células concretas.

La idea, señala el científico, sería seleccionar y tratar las células enfermas pronto, antes de que la enfermedad progrese hasta el punto de dañar verdaderamente la salud del paciente.

Ya en estudios de laboratorio realizados el año pasado, Lapotko y sus colaboradores del Laboratory for Laser Cytotechnologies del A.V. Lykov Heat and Mass Transfer Institute en Minsk, Belorrusia, aplicaron nanoburbujas a una placa arterial.

Así, constataron que el sistema servía para hacer explotar los sedimentos que bloquean a las arterias. Según Lapotko, las nanoburbujas pueden hacerse funcionar como si fueran auténticos martillos perforadores.

En la investigación actual realizada con Hafner, un profesor de física, astronomía y química de la Universidad de Rice, los científicos han probado el mismo sistema con células leucémicas y células procedentes de cáncer de cabeza y cuello.

A las nanopartículas empleadas les fueron incorporados anticuerpos, para que éstas apuntaran sólo a las células cancerígenas. Los investigadores constataron que la técnica resulta efectiva para la localización y liquidación de las células cancerígenas.

Salud nanotecnológica

En el terreno de la salud, la nanotecnología está resultando ser una ciencia cada vez más prometedora.

En los últimos tiempos, han ido apareciendo interesantes avances que nos acercan a la posibilidad de tratamientos muy específicos, realizados a nivel celular con “aparatos” de tamaño nanométrico.

Así, en 2007, por ejemplo, científicos del MIT consiguieron desarrollar nanopartículas capaces de llegar hasta los tumores a través del flujo sanguíneo, reunirse en ellos y, una vez allí, sólo con la aplicación de un ligero campo magnético, emitir calor para que dichas nanopartículas soltasen medicamentos que llevaban “pegados” con hebras de ADN.

Con este método, podrían generarse tratamientos muy específicos contra el cáncer, sin tener que dañar en absoluto el resto de las células del organismo.

Por otro lado, en 2005, científicos norteamericanos y japoneses desarrollaron nanotubos de platino 100 veces más delgados que el cabello humano, que podían introducirse en las venas para permitir a los médicos intervenir en el cerebro de una persona.

Estos nanocaptores fueron creados, asimismo, para poder estudiar las interacciones entre neuronas, y para el desarrollo de nuevas terapias contra enfermedades neurológicas y tumores cerebrales.

lunes, 22 de febrero de 2010

Una flota de sofisticados robots investigará las profundidades marinas

Una flota de robots que se deslizan en forma de planeadores en las profundidades marinas ha sido desarrollada por ingenieros alemanes para el estudio de los océanos. Transmiten datos en tiempo real y pueden ser programados vía satélite, lo que les diferencia de otras generaciones de robots marinos. Alcanzan los 1.000 metros de profundidad y consumen la misma energía que la iluminación de una bicicleta. La primera misión de esta flota se inicia en el Océano Atlántico el próximo mes de marzo y partirá del archipiélago de Cabo Verde.
Una flota de robots marinos desarrollada por ingenieros del Instituto Leibniz de Ciencias Marinas (IFM-GEOMAR) ubicado en Kiel, Alemania, permitirá optimizar el estudio de las profundidades de los océanos, gracias al mejoramiento de distintas tecnologías implicadas en esta especialidad.

La dotación puesta en actividad en Alemania constituye la mayor flota de robots marinos en todo el continente europeo. Estos instrumentos son capaces de explorar los océanos hasta una profundidad de 1.000 metros, pero en su trabajo consumen la misma energía que la iluminación que se utiliza en una bicicleta convencional. El avance fue difundido a través de una nota de prensa del IFM-GEOMAR.

Es así que en los próximos años estos robots serán utilizados para hallar datos que nos permitan comprender mejor muchos procesos que se desarrollan en los océanos. Actualmente, los ingenieros, científicos y técnicos a cargo del proyecto preparan los dispositivos para su primera misión oficial en el Atlántico tropical.

De apariencia similar a los mini-torpedos utilizados con fines bélicos, estos robots se emplearán exclusivamente con objetivos pacíficos. Los robots de buceo, de color amarillo y dos metros de largo, disponen de los elementos más avanzados de la electrónica moderna, como por ejemplo sensores y baterías de alto rendimiento.


Nuevas mediciones e investigaciones

Gracias a estos nuevos dispositivos, los expertos podrán realizar mediciones selectivas en el interior del océano. Vale resaltar que los robots están capacitados para transmitir datos en tiempo real, además de comunicarse con los especialistas mediante teléfono por satélite y ser programados con los distintos parámetros necesarios para cada nueva misión.

Debido a todos estos avances, los nuevos robots representan un importante complemento de las anteriores plataformas de sensores marinos. Es importante recordar que el IFM-GEOMAR comenzó a investigar el océano diez años atrás con las tecnologías disponibles en ese momento, que ahora se verán optimizadas con más de 3.000 de estos nuevos dispositivos, que proporcionarán constantemente datos desde el interior del océano.

Sin embargo, los responsables del proyecto indicaron que aún quedan puntos a mejorar en esta nueva tecnología, ya que todavía es complejo manejar el destino de los robots. Hay que tener en cuenta que estos nuevos dispositivos no tienen motor directo, sino que viajan como planeadores en las profundidades de los océanos impulsándose con sus pequeñas alas.

Llevan adelante un movimiento en zigzag, con ciclos que les permiten movilizarse entre una profundidad máxima de 1.000 metros y la superficie del mar. Cada “planeador” puede llevar a cabo misiones autónomas durante semanas o incluso meses, respondiendo a las comunicaciones establecidas por satélite, en las cuales es posible indicarle un nuevo ciclo o misión.

Equipamiento de última tecnología

Los robots se encuentran equipados con instrumentos especializados para medir la temperatura, la salinidad, el oxígeno y el contenido de clorofila, así como también la turbidez del agua de mar. El IFM-GEOMAR es el primer instituto en Europa en impulsar y adoptar esta nueva tecnología de estudio marino.

Luego de varios intentos fallidos, IFM-GEOMAR fue capaz de desarrollar la flota más grande de este tipo de robots en Europa, con la colaboración de la empresa Teledyne Webb Research Inc. de los Estados Unidos como encargada de la fabricación de los dispositivos.

Ya se ha realizado una exitosa misión de prueba entre agosto y octubre de 2009 en el Océano Atlántico, al sur de las Islas de Cabo Verde. Un robot efectuó mediciones a lo largo de más de 1.000 kilómetros de manera autónoma, y posteriormente fue recuperado por el buque de investigación alemán METEOR. Los datos recogidos pueden cotejarse en la página web de IFM-GEOMAR.

En tanto, ya se realizan los preparativos para la primera misión oficial, que será lanzada a mediados de marzo de 2010 a unas 60 millas náuticas al noreste de la Isla de Cabo Verde de San Vicente. La investigación se desarrollará durante dos meses, tiempo en el cual se investigarán datos físicos y biogeoquímicos del Océano Atlántico, con la colaboración del observatorio TENATSO.

Fuente: tendencias21.net







Nuevo material genera energía a partir de los movimientos del cuerpo

Ingenieros de la Universidad de Princeton desarrollaron en una reciente investigación un nuevo material capaz de producir energía con los movimientos del cuerpo humano, como por ejemplo caminar, correr o respirar. El compuesto combina con éxito caucho de silicona con zirconato de titanato de plomo (PZT), un material cerámico piezoeléctrico de gran eficacia. El desarrollo podría aplicarse en chips destinados a dispositivos médicos (como por ejemplo marcapasos), o en diferentes productos de electrónica portátil.

Un nuevo material para aplicar en chips en base a películas de caucho, desarrollado por ingenieros de la Universidad de Princeton, podría ser de suma utilidad para su empleo en marcapasos, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos o médicos. Su principal ventaja es que permite aprovechar los movimientos naturales del cuerpo, como por ejemplo respirar y caminar, para producir energía.

El compuesto está conformado por nanocintas de cerámica incrustadas en hojas de caucho de silicona, y se trata de un material que genera electricidad al flexionarse, siendo además altamente eficiente para el proceso de conversión de energía mecánica en energía eléctrica.

Entre las posibles aplicaciones del descubrimiento se encuentra la fabricación de zapatos que incluyan este material, que serían capaces de producir energía mientras la persona camina o corre, alimentando en consecuencia a diferentes dispositivos electrónicos como marcapasos, implantes quirúrgicos, teléfonos celulares o reproductores de audio, por ejemplo.

Otro uso muy importante en el campo de la medicina sería la posibilidad de ubicar un dispositivo confeccionado con este material en la zona de los pulmones, para que aprovechando la respiración pueda alimentar a un marcapasos o cualquier otro accesorio o implante tecnológico colocado con fines terapéuticos. Esto permitiría obviar la necesidad actual del reemplazo quirúrgico de las pilas utilizadas en estos dispositivos.

Silicona y PZT, una alianza eficaz

Un artículo sobre el nuevo material fue publicado recientemente en la edición online de Nano Letters, una revista especializada de la American Chemical Society. Además, la Universidad de Princeton comunicó el avance en una nota de prensa. Vale destacar que la investigación fue financiada por la U.S. Intelligence Community.

El equipo de ingenieros de Princeton es el primero en combinar con éxito silicona y nanocintas de zirconato de titanato de plomo (PZT), un material cerámico que es piezoeléctrico, lo que significa que genera una tensión eléctrica cuando se aplica presión sobre el mismo.

El sentido de la elección del PZT radica en su máxima efectividad y eficiencia, ya que es capaz de convertir el 80% de la energía mecánica que se le aplica en energía eléctrica. En consecuencia, se transforma en el material piezoeléctrico con mejores indicadores energéticos, por lo menos de los conocidos hasta hoy.

Según explica Michael McAlpine, profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial en Princeton y director del proyecto, el PZT es 100 veces más eficiente que el cuarzo, otro material piezoeléctrico, lo que permite optimizar al máximo la energía generada al caminar, correr o respirar.

El proceso y las aplicaciones del material

Los investigadores desarrollan en principio nanocintas de PZT, que posteriormente son incrustadas en las hojas de caucho de silicona, creando lo que ellos denominan "piezo-chips de goma". Estos diminutos chips podrían ser los responsables de una verdadera revolución en el campo de los dispositivos electrónicos aplicados con fines médicos, como así también en el terreno de la electrónica portátil.

Teniendo en cuenta que la silicona es biocompatible, y que ya se utiliza para implantes cosméticos y dispositivos médicos, la electricidad generada por el nuevo material podría ser empleada para perpetuar el funcionamiento de los dispositivos utilizados, eliminando a la vez el rechazo corporal.

Además de las aplicaciones mencionadas, las potencialidades del nuevo material abren la puerta a otro tipo de funciones, como por ejemplo el uso de dispositivos de microcirugía. El principal beneficio residiría en la autosustentabilidad energética de los dispositivos a emplearse.

De acuerdo a Yi Qi, un investigador postdoctoral que trabaja junto a McAlpine en este proyecto, los límites del nuevo material aún no pueden conocerse, ya que al mejorar con el tiempo el desarrollo del compuesto se podrán crear dispositivos de distintas dimensiones y se estará en condiciones de incrementar la energía obtenida con este material, abriendo un nuevo campo de aplicaciones para el mismo.

Fuente: tendencia21.net

miércoles, 17 de febrero de 2010

Súper Velcro - Un novedoso adhesivo resulta extremadamente fuerte, y su poder de adhesión es reversible

Los investigadores de General Motors han creado un adhesivo extremadamente fuerte que se despega al calentarse. El adhesivo es 10 veces más pegadizo que el Velcro y los pegamentos reutilizables inspirados en las lagartijas que muchos grupos de investigación han estado intentando perfeccionar.

Los polímeros en el adhesivo se vinculan entre sí en cuestión de minutos al calentarse por primera vez. Por tanto, cuando dos piezas de materiales adhesivos se calientan, se acaban uniendo fuertemente. Una vez unidas, hay que aplicar mucha fuerza para hacer que los polímeros se separen, pero se desvinculan fácilmente si se calientan de nuevo. Los investigadores fueron capaces de unir y desunir los polímeros dos veces antes de que perdieran un tercio de su fuerza adhesiva, según un estudio publicado online.

Podemos considerar el material como una especie de “Velcro químico,” afirma Tao Xie, científico de polímeros encargado de dirigir el trabajo en el Centro de Desarrollo e Investigación GM de Warren, Michigan. “La ventaja aquí es que el vínculo es casi tan bueno como el del adhesivo líquido con el que estamos tan familiarizados.”

El adhesivo podría usarse para agregar accesorios a los coches de forma fácil y económica. Xie tiene en mente parachoques intercambiables con formas y colores distintos. Los clientes incluso podrían especificar dónde quieren colocar la radio, el sistema de GPS o los porta vasos.

Mark Geoghegan, dedicado al estudio de adhesivos reversibles en la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, afirma que los adhesivos fuertes e intercambiables podrían facilitar el reciclado de ordenadores y componentes electrónicos, si se utilizaran dichos adhesivos para unir las piezas de los dispositivos. “La separación de estructuras complejas para su reutilización una vez acabado el ciclo vital del dispositivo original no es nada trivial si en su producción original se utilizaron soldaduras,” afirma.

El adhesivo podría usarse en aplicaciones que requieran una unión fuerte pero alterable, como por ejemplo en muebles, juguetes y edificios. Geoghegan habla de oficinas o habitaciones de hotel que podrían ser ajustadas recibir a personas discapacitadas. O, como también sugiere, “imaginemos un concierto de U2, donde los escenarios se ensamblan y desmontan a diario. Podría ser más sencillo utilizar un adhesivo reversible de alto poder en vez de utilizar tornillos.”

El nuevo material está hecho de un polímero con memoria de forma, un plástico duro que se vuelve goma cuando se calienta por encima de cierta temperatura--68 ºC en este caso. Los investigadores injertan una única capa de polímero ramificado sobre la superficie del polímero con memoria de forma. El polímero ramificado contiene moléculas que forman fuertes vínculos de hidrógeno entre sí.

Las moléculas no contactan bien con las otras si las dos piezas del rígido polímero con memoria de forma se presionan una contra la otra, afirma Xie. “Así que las calentamos y después las presionamos juntas, lo que equivale a presionar dos gomas, con lo que el contacto molecular es bueno.” Como resultado, millones de moléculas vinculantes de hidrógeno se conectan entre sí, pegando las dos piezas de polímero. Las superficies permanecen fuertemente unidas cuando el polímero se enfría y se endurece.

La fuera adhesiva del material es de 700 newtones por centímetro cuadrado. El mejor pegamento lagartija, por el contrario, puede soportar una fuerza de 100 newtones antes de despegarse. “La fuerza de adhesión es bastante alta, y la reversibilidad del sistema es intrigante,” señala Jeffrey Karp, bioingeniero en la División de Ciencias de la Salud y Tecnología de Harvard-MIT, encargado del desarrollo de adhesivos médicos inspirados en las lagartijas. Sin embargo, añade, el calor necesario para que funcione podría limitar sus aplicaciones.

Anand Jagota, profesor de ingeniería química en la Universidad Lehigh, afirma que aunque la fuerza del pegamento resulta muy prometedora para aplicaciones de reciclado y fabricación sostenible, aún no lo denominaría como un adhesivo verdaderamente reutilizable. “Un pegamento verdaderamente reversible debería ser capaz de ser utilizado cientos de veces antes de perder sus propiedades.”

Fuente: technology rewiev

domingo, 14 de febrero de 2010

Un Purificador de Agua de Bajo Consumo

El acceso al agua limpia está muy limitado en varias partes del mundo, y mientras que las plantas de desalinización pueden obtener agua dulce de agua salada y salobre, normalmente precisan de grandes cantidades de electricidad o de calor para lograrlo. Esto evitó que la desalinización fuera económicamente viable en las ciudades y países más pobres.

Una spin off de Yale University llamada Oasys está haciendo un esfuerzo para cambiar eso. El profesor Menachem Elimelech y los estudiantes graduados Robert McGinnis y Jeffrey McCutcheon han desarrollado un dispositivo de desalinización novedoso que reduce a un décimo la energía necesaria para purificar agua que exigen los sistemas convencionales.

En muchas partes del mundo, el abastecimiento de agua dulce se ve afectado por el crecimiento de la población, y el aumento de la agricultura, el comercio, la industria y la demanda doméstica. Goldman Sachs calcula que el consumo de agua global se duplica cada 20 años, y en el 2008, el mercado mundial de agua valía $ 522 mil millones, según la empresa de análisis Lux Research.

Actualmente, el método más común de desalinización es la ósmosis inversa, y se espera que el mercado para esta tecnología aumente a una tasa del 10 por ciento anual. La ósmosis inversa involucra forzar una solución a través de una membrana semipermeable usando presión hidráulica o evaporación térmica. La energía necesaria para esto ha forzado formas de pensar nuevas e innovación en las tecnologías de purificación que consumen menos energía. "El impulso primario en que se basa esta tecnología es resolver el meollo de este problema de los costes energéticos", dice Aaron Mandell, jefe ejecutivo de Oasys.

La empresa está utilizando lo que llama ósmosis manipulada. A diferencia de los sistemas convencionales de desalinización, el sistema de Oasys establece un gradiente de presión osmótica en vez de usar presión o calor para forzar al agua a través de la membrana purificadora. El método aprovecha el hecho que el agua fluye naturalmente desde regiones diluidas hacia las que están más concentradas cuando las dos soluciones se separan mediante el material semipermeable, y así se ahorra la energía que se necesita normalmente para que funcione el proceso.

En el sistema de Oasys, se agrega una "solución de arrastre" a uno de los lados de la membrana para extraer agua limpia de la sucia. La solución que usa Oasys está diseñada para ejercer una presión osmótica alta y para que sea fácil quitarla con calor.

"La ósmosis directa no es una tecnología nueva, pero tratar de hallar una solución de arrastre óptima y crear el balance óptimo entre el amoníaco y el cloro es crítico", dice Michael LoCascio, analista senior con Lux Research.

Según Mandell, el mayor desafío fue identificar una solución concentrada que pudiera quitarse de forma eficiente y total. Los detalles de la solución de arrastre de Oasys son un secreto de la compañía pero utiliza gases de amoníaco y de dióxido de carbono disueltos en agua en proporciones específicas. Lo crucial es que la solución puede volver a usarse después de separarla del agua limpia, y la membrana que se necesita es casi idéntica a las que ya se usan en ósmosis inversa. Mientras que otras empresas usan ósmosis directa, Oasys dice que su solución de arrastre hace que su tecnología sea mucho más eficiente.

Actualmente, la ósmosis inversa produce agua a un costo de alrededor de $ 0,68 a $ 0,90 por metro cúbico. Oasys calcula que la ósmosis manipulada sólo costará $ 0,37 a $ 0,44 por metro cúbico una vez que hayan progresado completamente. Hasta ahora, la startup estableció una planta piloto a escala para probar la tecnología al producir un metro cúbico de agua por día. Mandell dice que están recolectando financiación de riesgo que se destinará a progresar de 1.000 a 10.000 metros de agua por día. Sin embargo, esto está muy por debajo de la escala de muchas plantas de desalinización comerciales.

Oasys dice que el primer mercado se centrará en la reutilización de agua residual. El segundo será reprocesar agua residual producida por las industrias de petróleo y gas. En vez de tener que pagar para transportar esa agua, las empresas la podrían tratar in situ utilizando el sistema de Oasys.

Unas microcélulas solares capaces de funcionar con luz solar más intensa

Una startup espera poder reducir el coste de la generación de energía con luz solar concentrada mediante el uso de células solares a microescala capaces de utilizar el doble de luz que el resto de paneles, sin tener que hacer uso de componentes ópticos de alto coste o de sistemas de refrigeración. Los paneles fabricados con estas diminutas células, que la compañía Semprius, con sede en Durham, Carolina del Norte, ha desarrollado utilizando una novedosa tecnología de microimpresión, también ofrecen ahorros significativos en cuanto al coste de los materiales. A finales de enero, la compañía anunció un acuerdo conjunto con Siemens para desarrollar sistemas de demostración basados en su tecnología. Semprius tiene previsto empezar la producción a gran volumen de los módulos en 2013.

Al añadir lentes concentradoras a los paneles solares se logra incrementar la cantidad de electricidad que pueden producir. Sin embargo los concentradores fotovoltaicos añaden una gran cantidad de gastos a las instalaciones solares. Los sistemas ópticos por sí mismos son caros y de gran volumen—cuando más grande sea la célula, más grandes tienen que ser las lentes con las que se emparejen. Un tipo de luz más intensa también hay que disipar una mayor cantidad del tipo de calor que provoca la degradación del rendimiento, y para ello es preciso usar disipadores de calor o ventiladores. Aunque el coste se ve parcialmente compensado por la eficiencia de los componentes fotovoltaicos de alta concentración, también limita la energía potencial de este tipo de sistemas de concentración. Los dos principales proveedores de módulos solares concentrados, Amonix y Emcore, venden sistemas basados en células de tamaño convencional capaces de operar a 500 veces la concentración de la luz solar y usando unos costosos sistemas de enfriado.


Los módulos solares de Semprius contienen matrices de células cuadradas de sólo 600 micrómetros en cada lado. Estas células poseen tres capas de semiconductor—cada una de las cuales está basada en arsienuro de galio y absorbe un banda de luz solar distinta—y están fabricadas usando una combinación de grabado químico e impresión, lo que significa que se desperdicia una menor cantidad de material. Son capaces de operar bajo luz solar concentrada hasta 1.000 veces, y utilizando sistemas ópticos de bajo coste. Según los Laboratorios Nacionales de Energía Renovable, la eficiencia de los módulos resultantes va desde un 25 a un 35 por ciento, y pueden proporcionar electricidad por alrededor de 10 centavos por kilovatio hora. La compañía espera que el coste final esté entre 2 y 3 dólares por vatio.


El año pasado, un estudio realizado por investigadores de los Laboratorios Nacionales Sandia en Alburquerque, Nuevo México, sugirió que las células solares a microescala podrían ofrecer varias ventajas en cuanto a coste y diseño. “Se reduce la cantidad de semiconductor necesaria, por lo que se produce un gran ahorro de costes,” afirma Gregory Nielson, científico jefe del proyecto Sandia. “Y con los componentes ópticos se pueden hacer cosas que no podemos hacer con las células de mayor tamaño.”


Las células solares más pequeñas son más eficientes a la hora de disipar el calor. “Cuando las células están por debajo de un milímetro, rechazan el calor de forma tan eficiente que alcanzan la temperatura de un panel solar,” sin necesidad de usar sistemas de enfriado, señala Nielson. Esto de debe a que las diminutas células tienen un porcentaje mucho mayor del área total destinada a los bordes disipadores de calor.


La clave para fabricar las células de Semprius es un proceso de impresión desarrollado por un grupo de investigadores dirigidos por John Rogers, profesor de ciencias de los materiales e ingeniería en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.


Las células solares normalmente se fabrican mediante la construcción de capas activas sobre la superficie de una oblea semiconductora, y después se corta dicha oblea en trozos. El proceso de impresión de Semprius comienza con el tratamiento de las obleas de un modo bastante similar. Sin embargo, en vez de cortarlas, la compañía utiliza técnicas de grabado químico para marcar la superficie de la oblea y crear células a escala microscópica, dejándolas unidas a la superficie de la oblea. Lo principal del proceso de grabado es la inclusión de una capa de sacrificio en el momento de tratar las obleas. El grabador químico corroe esta capa, partiendo las células de la superficie. Después un robot con un sello de polímero se coloca sobre la oblea, recogiendo las células y colocándolas sobre una matriz de soporte de cerámica impresa con contactos eléctricos. El proceso utiliza sólo una fina capa de la superficie de la oblea, que se puede devolver a la fundición para volver a ser utilizada. Cada oblea de cuatro pulgadas se puede usar para producir 36.000 células.


Después sobre cada célula se colocan unas diminutas lentes de bola esférica. “Normalmente se forma un enorme punto en el centro de la célula, pero la lente de bolas distribuye uniformemente la luz,” señala Joseph Carr, director general de Semprius. Estas lentes capturan la luz del sol desde un amplio ángulo. Finalmente, las células se agrupan en matrices de 14 pulgadas, y sobre ellas se colocan unas lentes de silicio capaces de dirigir la luz del sol sobre las lentes globulares más pequeñas. Esto hace que el sistema concentre la luz solar 1.000 veces. Estas matrices se colocan sobre un seguidor de luz para construir módulos solares de 18 por 8 pies.



Semprius tiene planeado otorgar la licencia de su tecnología de impresión para permitir el volumen de producción de los módulos que se espera en 2013. La compañía planea desarrollar sistemas de control del seguimiento solar con Siemens, y desarrollar aún más su tecnología de microimpresión, que es compatible con una variedad de materiales semiconductores, entre los que se incluye el silicio.


Fuente: Technologyreview.com